Resumen del episodio
Una de esas grandes gracias es la presencia maternal de María en este tiempo de gracia. Jesús la envía para acompañarnos, darnos seguridad y conducirnos por el camino de la santidad hacia Él y hacia el paraíso.
Una de esas grandes gracias es la presencia maternal de María en este tiempo de gracia. Jesús la envía para acompañarnos, darnos seguridad y conducirnos por el camino de la santidad hacia Él y hacia el paraíso.
Episodios
Ábranse A Esta Gran Gracia.
EscuchadoUna de esas grandes gracias es la presencia maternal de María en este tiempo de gracia. Jesús la envía para acompañarnos, darnos seguridad y conducirnos por el camino de la santidad hacia Él y hacia el paraíso.
Hoy Los Invito A La Conversión.
EscuchadoLa conversión comienza cuando reconocemos que necesitamos a Dios y volvemos a Él. María nos invita a vivir sus mensajes, darle un lugar en nuestra vida y confiar en que Dios siempre está cerca, incluso en las dificultades. No caminamos solos: ella nos acompaña y nos alienta en este regreso a Dios.
Estoy Con Ustedes.
EscuchadoNuestra Madre nos recuerda: «Estoy con ustedes». Sus mensajes, aunque sencillos, vienen del cielo para acercarnos a Dios, llamarnos a la conversión y devolvernos a la oración. Jesús la envía entre nosotros para que, con su amor maternal, nos dé seguridad y nos conduzca a Él. Abramos el corazón y aprovechemos este tiempo de gracia.
La Oración Es La Cadena Que Los Acerca a Dios.
EscuchadoLa oración nos acerca a Dios y nos mantiene cerca del Espíritu Santo, que nos guía por el camino de la santidad. Nuestra Madre nos invita a pedir cada día que Él se derrame sobre nosotros y nuestras familias, y a confiar en los dones y las gracias que Dios quiere regalarnos. Aunque muchas veces no alcancemos a reconocerlos, el Espíritu Santo puede obrar en nosotros y ayudarnos a glorificar a Dios con toda nuestra vida.
Cuando Tienen Al Espíritu Santo, Lo Tienen Todo.
EscuchadoNuestra Madre nos invita a dejar que la obra del Espíritu Santo crezca en nosotros. Su luz nos acerca a Dios, nos llena de paz y alegría, y nos ayuda a descubrir que Él nos ha acompañado siempre. Cuando vivimos cerca de Él, podemos convertirnos en una fuente de amor y paz para quienes nos rodean. Así comprendemos las palabras de María: “Cuando tienen al Espíritu Santo, lo tienen todo"